Cuando hablamos de sectas, muchas personas imaginan grupos lejanos, con vestimentas extrañas, viviendo en comunidades aisladas y realizando rituales ocultos. Pero la realidad del siglo XXI es muy distinta. Hoy, las estructuras sectarias se camuflan en espacios aparentemente normales: en entornos familiares, terapias alternativas, retiros de desarrollo personal o incluso en ciertas organizaciones religiosas tradicionales. La…